bienestar del cachorro

Autora: 
Uli Grodeke, Entrenadora Canina (CityDogs – Educación Canina Profesional; contacto@citydogs.cl)

Bienestar del cachorro comprende tanto un cuerpo saludable como un estado psicológico sano. Muchos factores afectan el bienestar del cachorro directamente, como p. ej. su genética, la fase prenatal, la prevención de enfermedades y parásitos, su socialización, la alimentación, un hogar seguro y afectivo, etc. Un cachorro que está sano tanto física como emocionalmente atenderá con mayor seguridad las expectativas de su familia humana lo que directamente mejorará su calidad de vida, ya que se integrará fácilmente en las actividades diarias de la familia.(1) Consecuentemente, el riesgo de vivir aisladamente en un patio, de ser abandonado en la calle o de ser sacrificado disminuye.

Uno de los dilemas del bienestar del cachorro es balancear la necesidad de socializar con la necesidad de proteger al cachorro de enfermedades contagiosas.(1)

Tradicionalmente, se aconsejaba mantener al perrito encerrado en casa y patio hasta completar la serie de vacunas básicas, significando el aislamiento del mundo externo hasta los 4 meses de edad. Algunos veterinarios incluso recomendaban prolongar el aislamiento hasta los 6 meses de edad en consideración de la administración de la vacuna antirrábica.

Sin embargo, la ventana de socializar con mayor efectividad a un cachorro, hoy en día llamado período sensible o período de máxima susceptibilidad, cierra a las 12 semanas de vida (2), es decir, antes de terminar la vacunación completa. Estudios a nivel mundial muestran que la falta de socialización temprana aumenta la posibilidad de desarrollar conductas miedosas y agresivas en perros.(3)

La socialización del cachorro significa aprender a enfrentar los estímulos que rodearán al cachorro a lo largo de su vida en un estado anímico positivo o neutro; es decir, el animal considera su entorno como “normal”, y vive sin estrés permanente.(4) Por lo tanto, la socialización debe extenderse a personas de distintas edades, aspectos y sexos, perros de distintas razas, superficies, ruidos, otros animales y mascotas, vehículos, espacios públicos, etc., considerando el probable entorno futuro del perro. Los cachorros no socializados, frecuentemente presentan problemas de conducta o elevados niveles de agresividad a lo largo de sus vidas.(5) Estos perros no se sienten cómodos en el mundo que los rodea, tienen grandes dificultades en adaptarse a cambios y, en términos generales, muestran una baja tolerancia a la frustración.

Cachorros son verdaderas esponjas de aprendizaje hasta las 16 semanas de edad.(2) Los científicos que definen los períodos de desarrollo emocional no se ponen del todo de acuerdos, pero la mayoría concuerda con que el período principal de socialización, llamado también período sensible o de máxima susceptibilidad comienza a las 3 y termina a las 12 semanas de vida. En estas primeras semanas, los cachorros son curiosos, su sistema hormonal recién está madurando y las glándulas que producen las hormonas en respuesta al estrés no están completamente desarrolladas, por lo que recién a partir de las 7 semanas presentan miedos. A medida que su sistema hormonal madura, y el cachorro está expuesto periódicamente a diversos estímulos, las hormonas se balancean dentro del organismo del perro permitiendo a la larga una respuesta más nivelada al estrés. En este período, el cerebro del cachorro también se está desarrollando, las neuronas y sus conexiones nerviosas crecen. Aquellos cachorros que se crían en entornos llenos de estímulos sensoriales tienen neuronas más largas que cachorros que crecen en entornos estériles.(6)
Consecuentemente, las experiencias hechas en este período quedarán guardadas en su memoria de por vida. Desde las 12 hasta las 16 semanas, los perritos también se adaptan bien a nuevas situaciones, pero ya no con la misma intensidad y rapidez. La socialización debe ser mantenida en el transcurso de la vida del perro, pero sus bases se sientan siempre en los primeros tres meses de vida.(6)

¿Cuándo y cómo empezar a socializar al cachorrito? La American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB) recomienda iniciar clases grupales de socialización con estímulos y juegos de riña entre los cachorros (puppy class) a los 7 días después de la primera dosis de la vacuna básica.(7)

¿Porqué recomendar la participación en puppy class? La razón más importante es darle al cachorro la oportunidad de perfeccionar su inhibición de mordida mediante las sesiones de juego libre con otros cachorros.(4) A través de la capacitación, los dueños obtienen una expectativa realista de su vida con el perro, y aumenta la probabilidad de que se queden con su cachorro.(10)

¿Cuál es el riesgo de contagio en puppy class? El más reciente estudio de la AVSAB consta lo siguiente: La frecuencia de infecciones de parvovirosis canina (CPV) en cachorros vacunados que atendieron clases de socialización para cachorros (puppy class) (8)

La socialización es un método de prevenir problemas de conductas en perros; sin embargo, algunos se oponen a la socialización antes de las 16 semanas de edad debido al riesgo de contraer una enfermedad infecciosa. Los objetivos de este estudio eran determinar si cachorros que atendieron puppy class, vacunados por un veterinario por lo menos una vez, corrían un mayor riesgo de una infección confirmada de parvovirosis (CPV) comparado con cachorros que no atendieron, y para determinar la frecuencia de infección sospechada de CPV en cachorros, vacunados por lo menos una vez, que atendieron clases de educación con entrenadores caninos.

21 clínicas de cuatro ciudades estadounidenses aportaron datos demográficos e información correspondiente a vacunación, diagnósticos de CPV y asistencia a puppy class de perros ≤ 16 semanas de edad. Adicionalmente, 24 entrenadores caninos de las mismas ciudades aportaron similar información correspondiente a cachorros que atendieron a sus clases. En total, 279 cachorros atendieron puppy class, y ninguno de ellos fue diagnosticado con una infección de CPV ni hubo sospecha de infección. Los resultados indican que aquellos cachorros vacunados que atendieron a puppy class no corrían un riesgo mayor de contagiarse con CPV que cachorros vacunados que no atendieron puppy class. (traducción del Artículo de Dr. Miranda Bourque del 8 de abril 2013 publicado en la página oficial de American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB)
En EE.UU., hoy en día, el enemigo mortal No. 1 del perro doméstico ya no son las enfermedades contagiosas sino sus problemas de conductas, mismos que están directamente ligados a la socialización como cachorro.(9,10)

En Chile, no contamos con muchos asilos para perros abandonados, por lo cual no siempre será la eutanasia que amenaza al perro mal educado, sino el abandono en la calle. Probablemente, varias de estas mascotas se habrían salvado mediante la apropiada socialización a temprana edad.

Entre los criaderos, los vendedores de cachorros y los dueños todavía faltan conocimientos sobre el desarrollo emocional del cachorro. Es por eso que un cachorro normalmente llega a su nueva familia a los dos meses de edad, sin haber sido estimulado sensorial e intelectualmente, sin haber conocido a más de tres, cuatro personas. En su nuevo hogar, el cachorro no sólo cae en otro vacío de socialización, sino en muchos casos también en un abismo de comunicación y respuesta adecuadas sobre su comportamiento. A más tardar en la adolescencia, generalmente entre los 8 y 12 meses de edad, los dueños llaman desesperadamente al entrenador canino porque en muy poco tiempo su perrito se ha transformado en un “monstruo” no manejable.

¿Cómo pueden los veterinarios fomentar el bienestar del cachorro? Para mejorar el escenario expuesto arriba, mi propuesta apunta a dos objetivos:

1 – Vacunas: Según la Sociedad Chilena de Infectología Veterinaria, las vacunas óctuples modernas se aplican en tres dosis empezando a las 6 semanas de edad; la 2ª dosis se aplica tres semanas después, y la 3ª otras tres semanas más tarde.(11) Esto significa que a las 12 semanas de vida, un cachorro sano ya puede tener la vacunación básica completa y unos días después puede tener mucho más libertad y un radio de acción más amplio. Propongo que el veterinario recalque al dueño de la mascota la importancia de completar el programa de vacunas lo antes posible.

2 – Cooperación con el entrenador canino: Debido a las desparasitaciones y vacunas periódicas, el veterinario es el profesional del rubro que tiene más contacto directo con el dueño del cachorro. El cliente confía en sus consejos y recomendaciones. Por lo tanto, propongo que el veterinario y el entrenador canino sincronicen la información sobre la importancia tanto de las vacunas como de la socialización, para no entregarle recomendaciones contradictorias al cliente en común.

Es importante que el veterinario explique al cliente los beneficios vitales de la socialización y que esté informado sobre los objetivos y contenidos de los cursos puppy class ofrecidos por el entrenador canino. El entrenador, a su vez, debe asegurarse que todos los cachorros que atienden a las sesiones estén sanos, vacunados y desparasitados, y que las clases se realicen en un lugar libre de peligros de contagio y accidente para los canes.

Esta cooperación se basa en una buena comunicación. Los profesionales de ambos rubros complementan el bienestar tanto del cachorro como del perro adulto, y el trabajo en conjunto solamente tiene beneficios para todos los involucrados.

Mi experiencia personal: En los años 90, guiaba uno de los primeros puppy class en Alemania. Los cursos se realizaban en el terreno de un club de deportes caninos, en el bosque cercano y en lugares públicos como centros comerciales. Los requisitos para poder participar en puppy class eran la primera dosis de la vacuna básica y el tratamiento anti-parasito. Cada año participaban aproximadamente cien cachorros entre 8 semanas y 5 meses de edad en los cursos. No fuimos testigos de ninguna infección de parvovirus a lo largo de los años. Hoy en día, en Alemania ya casi no existen muchas enfermedades contagiosas, salvo algunos brotes específicos locales, debido a que casi el 100% de la población canina se encuentra vacunada.

En Chile, la realidad actual es otra; yo misma perdí un cachorro, que ya estaba vacunado, pero murió tres días antes de retirarlo del criadero. Así que sé de primera mano que existen las enfermedades contagiosas y que pueden ser letales.

No obstante, desde el 2010 ofrezco cursos de puppy class regularmente, y no he tenido ningún caso de contagio de alguna enfermedad entre los cachorros, ni durante ni después de los cursos (05/2010 a 05/2013: 54 cachorros entre 9 y 20 semanas de edad). Cabe mencionar que el 60 % de los dueños no hablaban castellano, sino eran extranjeros o de origen extranjero. Esto me confirma que efectivamente estamos frente a un tema de cambio cultural que todos debemos lograr en pos de una mejor calidad de vida y bienestar de nuestras mascotas.

A mi consulta a veces llegan dueños con perros de apenas cuatro, cinco meses de edad que presentan niveles anormales de ansiedad al ver otro perro, recibir visitas o ir al veterinario. Estos perros tienen que ser rehabilitados, lo que toma tiempo, cuesta dinero – y nunca logra el mismo efecto en el perro que hubiera dejado el trabajo preventivo, la socialización temprana.

Los profesionales que aconsejan al dueño del perro deben entregar información objetiva y actualizada sobre los riesgos de salud física y emocional que implican la exposición al mundo exterior o el aislamiento social de su cachorro. Al fin y al cabo, el dueño tendrá que ponderar los riesgos y decidir qué significa la tenencia responsable de su mascota.

El bienestar del cachorro: Cómo socializar al cachorro sin poner en riesgo su salud
Información para el veterinario: Cómo reconocer un buen puppy class 
Puppy class es un curso grupal para cachorros y sus dueños que se realizan en un lugar seguro al aire libre o al interior. Los cachorros idealmente están separados en grupos según edades (p. ej. 8-12, 12-16 semanas) o grados de madurez (dependiendo de raza y personalidad). 
La mayor parte de cada sesión está dedicada al juego libre entre ellos. En cada momento un entrenador canino u otro profesional con experiencia en conducta canina está presente, tanto para intervenir en el juego (previniendo experiencias traumáticas de los cachorros debido a mobbing, cansancio, etc.) como también para capacitar a los dueños. Es esencial que los dueños tengan la posibilidad de aprender sobre el lenguaje corporal de los perros y cómo comunicarse con sus mascotas. Las clases están planificadas y diseñadas acorde a las habilidades físicas y la madurez de los cachorros participantes. Durante el juego, se presentan diversos estímulos (ruidos, globos, niños con disfraces o patines, etc.) a los perritos; éstos no se estresan, ya que están jugando con sus pares. El juego es interrumpido para enseñar breves ejercicios básicos de educación y de motricidad, realizar simulacros de la visita al veterinario, mostrar ejercicios de inhibición de mordida, etc .

Recomiendo una duración del curso de 4 a 6 sesiones semanas para que todos los cachorros se sientan realmente cómodos en el lugar y el grupo. La duración de una sesión no debiera superar los 60 minutos para no desbordarlos. Según mi experiencia personal, el grupo idealmente se compone de 4-5 cachorros por entrenador, pudiéndose elevar si hay ayudantes capacitados. 
Si se logra socializar a un cachorro hasta las 12 semanas de vida con los estímulos presentados en la casa y el jardín, los alrededores más cercanos (si no hay perros vagos) y en puppy class, es más que suficiente comenzar recién a los tres, cuatro meses a dar paseos y juntar al cachorro con otros perros sanos.

Autora: 
Uli Grodeke, Entrenadora Canina (CityDogs – Educación Canina Profesional; contacto@citydogs.cl)

Fuentes:
(1) Temática general basada en el artículo “Striving for Puppy Wellness” (Messer; 2006)
(2) Genetics and the Social Behavior of Dogs (Scott & Fuller; 1965)
(3) Ausdrucksverhalten beim Hund (Urd Feddersen-Petersen; 2008)
(4) After You Get Your Puppy (Dunbar; 2001)
(5) Periods of Early Development and the Effects of Stimulation and Social Experiences in the Canine (Battaglia; 2009)
(6) Overview and Critique of Stages and Periods in Canine Development (Fox; 1971)
(7) Position Statement on Puppy Socialization (AVSAB; 2008)
(8) Frequency of CPV Infection in Vaccinated Puppies that Attended Puppy Socialization Classes (Stepita, Bain, Kass; 2013)
(9) Risk Factors for Relinquishment of Dogs to an Animal Shelter (Patronek, Glickman, Beck, et al.; 1996)
(10) Evaluation of Association between Retention in the Home and Attendance at Puppy Socialization Classes (Duxbury, Jackson, Line, Anderson; 2003)
(11) Principales enfermedades virales de los caninos. Situación en Chile. (Berríos, Durán; 2005)

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